"Les Luthiers, Gran Reserva": El sabor de un buen añejo, pero con cepas nuevas

Les Luthiers volvió al Gran Rex de Buenos Aires con "Les Luthiers Gran Reserva", una antología de algunos de los mejores momentos del grupo decano del humorismo musical argentino, con la calidad de siempre y con algunos interrogantes válidos.

En la última década, el paso de Les Luthiers por las tablas se transformó prácticamente en un homenaje a su medio siglo de trayectoria. Es el caso de “Les Luthiers, Gran Reserva”, un espectáculo estrenado en mayo de 2017, en el cual el grupo revisita varias de sus hilarantes piezas.

Se trata de una puesta con los estándares de calidad y virtuosismo que son marca de origen de este clásico argentino. Que como clásico, tal como sabemos, no se discute. Pero con algunos componentes que marcan un cambio de época, y que también abren interrogantes respecto del futuro de la compañía señera del musical humorístico argentino.

Es que el show que los Luthiers ofrecen en el teatro Gran Rex tiene todas las características de un grupo en transición: Junto con los inefables Carlos López Puccio, Jorge Maronna y Marcos Mundstock, tres nuevos integrantes fijos –Horacio “Tato” Turano, Martín O’Connor y Tomás Mayer-Wolf- tomaron la antorcha que dejaron Daniel Rabinovich, fallecido en 2015, y Carlos Núñez Cortés, quien se jubiló el año pasado.

Ponerse en el lugar de estos dos gigantes no es tarea fácil para los “nuevos” integrantes. El entrecomillado se debe al hecho de que Turano forma parte del grupo, como reemplazante, desde 2000, y O’Connor ya lleva varias temporadas cumpliendo el mismo rol (fue integrado en 2012). El benjamín de la familia es Mayer Wolf, un virtuoso pianista, a quien el grupo sumó en 2015 y a fines del año pasado tomó el lugar de Núñez Cortés.

La faena se hace más sencilla gracias al enorme talento, el oficio y la generosidad que ya conocemos en los miembros fundadores del grupo. No en vano funcionan tan bien juntos, desde 1966.

Hablábamos de transiciones. “Gran Reserva” no sólo nos deja en claro la innegable calidad artística de los nuevos miembros del grupo –se nota que son, por suerte, fanáticos de Les Luthiers-, sino el enorme peso que llevan sobre sus hombros al asumir los lugares de sus antecesores históricos.

Felizmente Turano, O’Connor y Mayer-Wolf reviven los opus de “La Hora de la Nostalgia”, “Entreteniciencia familiar” o “La balada del 7° Regimiento”, por citar sólo algunos, desde sus improntas personales. No lo hacen a partir de imitaciones de Rabinovich y de Núñez Cortés que, por otra parte, hubiesen sido imposibles de lograr. Esto habla de la gran dignidad e integridad artística de los tres intérpretes, y de una acertada y muy meditada decisión estética del grupo.

Sin embargo, esa necesaria diferenciación –que respeta, no obstante, el espíritu de cada número- supone también un problema. Las piezas de la antología son muy conocidas por el público –que las repite de memoria, en voz baja, a lo largo de todo el recital- pero también se identifican demasiado con el recuerdo de los Luthiers ausentes.

No es un punto menor. Quedó todo un legado en DVDs, discos, videos en redes como You Tube, que reviven esos momentos. Y, fundamentalmente, años de representaciones en teatro de las piezas, por parte de los integrantes originales. Son antecedentes que el grupo, en su conformación actual, no puede –y creemos, tampoco pretende- ignorar.

Esta realidad nos mueve a otra reflexión. ¿Les Luthiers vivirá de recuerdos lo que le queda de vida? ¿Los nuevos integrantes se sumaron para acompañar ese crepúsculo coral? ¿O quedaría un espacio –lo que nos ilusionaría a todos- para pensar en la posibilidad de que los viejos miembros del grupo quieran asegurar un legado que los sobreviva?

Quizás sea un planteo excesivo. Pero, después de todo, ¿por qué no alimentar la expectativa de que la banda humorística más espectacular que haya dado el teatro musical argentino en toda su historia pueda seguir regalándonos su arte, más allá de la vida de sus integrantes?

El cariño y la admiración que despiertan en las audiencias los cinco carismáticos luthiers originales conspiran contra esa idea. Pero quién sabe…

Lo cierto es que Les Luthiers no muestra ningún espectáculo nuevo desde 2008, cuando estrenó "Lutherapia". Tres años antes, había presentado “Los Premios Mastropiero”, también con piezas de estreno.

Pero desde allí, todas las obras posteriores –"Chist"(2011), "Viejos Hazmerreíres" (2014) y ahora “Gran Reserva” (2017)-, son antologías de espectáculos previos.

En los últimos dos años, con el fallecimiento del inolvidable Rabinovich y el retiro del gran maestro Núñez Cortés, el grupo sufrió dos golpes muy importantes, que sobrelleva no obstante con la sobriedad, el profesionalismo y la entereza que reconocemos en sus restantes miembros. Pero que también generan dudas naturales, acerca de la capacidad de supervivencia del grupo en el mediano plazo.

La inclusión de nuevos miembros trae alivio, claro. Pero la transición está ahí, y sentimos que aun no está resuelta. Quizás, ni en la cabeza de los protagonistas.

Es muy posible que la vuelta a la composición y a la presentación de nuevo material permitiría al nuevo ensamble pensar en la idea de continuidad, y además de paso exaltar las virtudes de los nuevos miembros.

No es que los luthiers deban hacerlo, porque el grupo ya está amortizado entre nosotros y nos dio mucho arte, mucha inteligencia y muchas risas a lo largo de muchas décadas.

Sólo que a los fanáticos nos ilusiona esa posibilidad del eterno retorno. Mientras tanto, “Les Luthiers Gran Reserva” puede –y debe- disfrutarse del mismo modo que un buen malbec.

LES LUTHIERS GRAN RESERVA

Sala: Teatro Gran Rex, Av. Corrientes 857, CABA.

Funciones: 12, 13, 19, 20, 26 y 27 de enero a las 21 hs.

Entradas: Anticipadas en la boletería del teatro (desde $ 250 exclusivamente en boletería) y por sistemas Ticketek.

PROGRAMA

- Entreteniciencia familiar - Lo que el sheriff se contó - Perdónala - Buscando a Helmut Bösengeist - San Ictícola de los peces - Música y costumbres de Makanoa - La hora de la nostalgia - Quien conociera a María amaría a María - La balada del 7º regimiento - Rhapsody in balls - Ya no te amo, Raúl

FICHA ARTISTICA

Textos, música, arreglos y dirección: Carlos Lopez Puccio, Carlos Nuñez Cortés, Jorge Maronna, Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich Actúan: Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock, Tomás Mayer-Wolf, Martín O’Connor y Horacio Tato Turano.

Fundador: Gerardo Masana Luthier de Les Luthiers: Hugo Domínguez Reemplazante: Roberto Antier Sonido: Miguel Zagorodny Coordinación técnica: Francesco Poletti Midi y sistemas electrónicos: Diego Smolovich Diseño y operación de luces: Bruno Poletti Asistente de instrumentos: Jerónimo Pujal Asistente de sonido: David Bursuk Segundo operador de sonido: Alan Fryszberg Asistente de escenario: Osvaldo Coiman Asistente general: Rodrigo Ramos Diseño gráfico: Shakespear Estudio Prensa: SMW Manager: Javier Navarro Llona Agente: Lino Patalano


© 2015 por Gustavo Hierro. Síganos también en www.facebook.com/LaTaquillaTeatro.

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