“Barullo”: Más que stand up, un flirteo con el demonio

Ideal para los que buscan stand up (pero no solo eso). Y para quienes prefieren un entorno teatral, y no un bar, para ver un show con mucho sentido del humor. Juan Barraza y Natalia Carulias se lucen.

Desternillarse no es un verbo que uno utilice a menudo. En parte, porque cayó en desuso. Tanto como otro, históricamente atractivo: flirtear. Y en parte también porque, cuando la vida se va complicando, hay menos espacio para aplicarlos. “¿Reírse a mandíbula batiente? ¿Darse permiso de que nos guste un otro? ¿Qué era todo eso?”, nos pregunta una vocecilla desde el fondo de nuestra mente, mientras nos advierte que hay que pagar el Monotributo. Y tardamos un rato en encontrar una respuesta, porque a veces hace mucho que no nos pasa.

Por eso hay que ir a ver Barullo: para que nos pase. Para sacudirle el polvo a esos verbos maravillosos que interpelan nuestro intelecto y nuestros sentidos, y nos recuerdan que ahí afuera (y adentro nuestro) hay un mundo en el cual zambullirse.

Natalia Carulias y Juan Barraza hacen una pareja standapera perfecta, porque también saben separarse para que cada uno muestre lo suyo y así se enriquece todo el show. Porque cuando actúan juntos está muy bueno y cuando hablan por separado son deliciosos.

Natalia tiene una cosa de mina recién levantada y tangible que seduce con cada palabra que pronuncia o gesto que hace. Es carnal. Uno como espectador le cree, y como espectadora se siente identificada en todo eso que cuenta: A esta altura de la soirée (pasados los cuarenta) todas tenemos una amiga a la que un galán de Whatsapp le ha mandado foto de su miembro creyendo que era lo más canchero y erótico del mundo y que nunca entendió por qué nuestra amiga no le contestó (amablemente) nunca más. Versiones tuneadas de aquello de que unos son de Marte, otros de Venus y algunos de no sé sabe de dónde salieron.

Juan, por momentos, es un Seinfeld áspero, que tiene la capacidad de tomar una anécdota nimia para mostrarnos que todos tenemos un demonio (o varios) adentro. ¿Por qué resultan TAN irritantes las personas que cuando uno les pregunta dónde queda tal calle no solo no lo saben, sino que vacilan y nos hacen perder tiempo? ¿Por qué algo tan pequeño y cotidiano puede despertarnos instintos asesinos hacia el prójimo que solo quiere ayudar?

Para este momento del show a todo el mundo le duele la cara de reírse y cuando Barraza dice: “Un adolescente se cae en la calle y todos se ríen; yo me llego a tropezar en la vereda y la gente me pregunta: ´¿Estás bien?´ ´¿A quién llamo? Eso es estar grande´”. Ahí es cuando el verbo que inició esta nota se corporiza. Porque aunque hoy existe una suerte de ´juventud prolongada´ y todavía hay algo de cierto en eso de que los años no vienen solos. Siempre es bueno reírse –y mucho- de aquellas cosas que nos dan un poco de miedo. Flirteo con el demonio, le dicen algunos.

BARULLO

Sala: Chacarerean Teatre, Nicaragua 5565- Palermo

Funciones: Sábados 22.00 hs.

Ficha Técnica:

Guión y Actuación: Natalia Carulias y Juan Barraza

Música: Miguel Ángel Cino

Vestuario: Laura Castiglione

Colaboración autoral: Pablo Mazzola

Fotografía: Andy Cherniavsky


© 2015 por Gustavo Hierro. Síganos también en www.facebook.com/LaTaquillaTeatro.

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