"Aquí no podemos hacerlo", con la impronta de una Opera Prima

Quien se retire del teatro “El Cubo”, en el porteñísimo barrio porteño del Abasto, después de haber visto una función de “Aquí no podemos hacerlo” cualquier sábado por la noche, se llevará la lógica sensación de haber presenciado una ópera prima. Es así, sin vueltas.

No importa que se trate de una obra que Pepe Cibrián Campoy estrenó en 1978, cuando lo llamaban “Pepito” y era simplemente el hijo de los celebérrimos José Cibrián y Ana María Campoy. Ni tampoco que la pieza tuvo varias reposiciones desde entonces. Menos, que fue el primer paso en la carrera de decenas de actores, bailarines y cantantes hoy reconocidos.

Lo que queda muy claro es que en cada nueva puesta, año tras año, esta singular comedia musical, la primera del creador de Drácula, sigue devolviendo al público la impronta de amateurismo y frescura que caracterizó a aquella temporada debut en el desaparecido teatro Embassy de la calle Suipacha.

Hoy día, la comedia sigue siendo un semillero de nuevos talentos. En esta oportunidad quedó a cargo del talentoso y multifacético Nicolás Pérez Costa, joven actor, director, cantante y autor de musicales que se puso la obra al hombro y la recreó una vez más para el público porteño, desde el corazón del Abasto.

El fenómeno “Aquí no podemos hacerlo” no debe ser subestimado. La producción de la obra nos recuerda que con ella hicieron sus pininos artistas como Sandra Mihanovich, Ana María Cores, Ricky Pashkus, Dalma Milevos, Edgardo Moreira, Ana Acosta, Laura Manzini, Deborah Warren, Daniela Fernández, Martín Ruiz, Claudia Fontán, entre otros.

Con semejante peso histórico detrás, fue todo un compromiso para el nuevo director producir otra temporada de la franquicia, por lo cual el proceso de casting debió ser complicado, considerando lo numeroso del elenco.

Si bien se trata de una obra de ficción, se percibe con mucha claridad que tiene muchos rasgos autobiográficos de Cibrián, quien a fines de los ’70 hacía sus primeros trabajos artísticos y formaba parte, más bien, del mundo subterráneo del music hall, que vivía en cabarets y bares underground del ambiente artístico local.

En el guión, el personaje principal, Rodolfo, es un realizador teatral que vuelve al país tras un exilio y se encuentra con todos los impedimentos –burocracia, exitismo, desazón- cuando intenta reflotar un proyecto artístico.

No es difícil imaginar a un Cibrián joven, bohemio, idealista y gay, condicionado por las tijeras de la censura, la ignorancia y el autoritarismo de la dictadura y las dificultades económicas que se sufrían en el país en aquellas épocas (tan similares a las actuales, por otra parte).

38 años más tarde, seguramente los motivos para “no poder hacerlo” han de abrevar en otras fuentes (aunque la económica siempre persista), pero lo importante del cuento que nos convoca es entender que siempre vale la pena luchar para conseguir los objetivos. Un bello mensaje.

En cuanto a esta versión, el show vale la pena para el público amante de los musicales. Las coreografías son atractivas, las voces suenan muy bien, las pistas originales de Luis María Serra, arregladas y grabadas por Angel Mahler, son pegadizas y excitantes, y remiten a una música que los nostalgiosos recordarán como parte de la llamada “progresiva nacional” de los sesenta/setenta, uno de los rasgos más simpáticos del espectáculo.

El desempeño del elenco es bueno, en general, a la hora de cantar o bailar. Pero en el plano de las actuaciones, debemos admitir que ciertos actores (incluso algunos a cargo de roles estelares), están aún bastante lejos de ser aceptables.

Dicho esto, lo importante aquí es entender que la tribu de seguidores de las obras de Cibrián no se verá decepcionado por tales inconsistencias, dado que en la mayoría de los trabajos del gran realizador argentino de musicales, lo que vale es el ensamble, por encima de los desempeños individuales.

En definitiva, la experiencia “Aquí no podemos hacerlo” es iniciática para los amantes del género musical, y una invitación para recrear el arte de una generación históricamente muy rica del arte argentino. Vaya a verla.

AQUI NO PODEMOS HACERLO

Sala: TEATRO EL CUBO. Zelaya 3053. Abasto.

Funciones: SÁBADOS, 21.00 HORAS

Entradas: Desde $150 PESOS

Ficha técnica

Libro y Letras: Pepe Cibrián Campoy

Música Original: Luis María Serra

Arreglos Musicales: Angel Mahler

Dirección y coreografía: Nicolás Pérez Costa

Elenco: Nicolas Pérez Costa, Martin Nahuel Alongi, Juan Damian Benitez, Sacha Bercovich, Agustina Cedraschi, Denise Depauli, Pedro Estrada, Juan Fonsalido, Federico Gara, Marina Gaud Arena, Taisa Isola, Nahuel Lozano, Tatiana Luna, Manu Perin, Julieta Rapetta, Joan Ramis, Eugenia Spallanzani, Antonela Misenti, Melisa Nievas, Rocio Medina, Nayla Vieytes.

Fotografía y Diseño Gráfico: Emiliano Paez.

Diseño de Vestuario: Flor Blejer

Asistencia de Dirección: Matias Vega

Asistencia de Producción: Tamara Bur

Producción Ejecutiva: Estanislao Otero Valdez


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