Shrek, El Musical, en Argentina: Igual, pero diferente

“Solemos escuchar que la gente sólo se quiere reír y no conviene hacer obras de más de dos personas. Que el género es muy caro, etcétera, etcétera. Que los derechos hoy se pueden comprar en su versión amateur, y para hacerlo, se realizan ocho funciones y un martes. (…) Es obligación de todos aceptar la realidad, para que el teatro musical sea nuevamente redituable y no vaya sólo los martes como show alternativo. (…) No es bueno para nadie, que lo que siempre fue un género MUY profesional en nuestro país, sea de a poco mirado como amateur”.

¿Quién arriesga semejantes definiciones? El gran Ricky Pashkus, uno de los más encumbrados coreógrafos y realizadores de teatro musical en el país, en el editorial de su revista Divague número 15, que se distribuye en forma gratuita en el hall del Teatro Maipo, entre los espectadores que salen tras disfrutar otra función del musical Shrek.

La crisis presupuestaria de la comedia musical en el país es una realidad –de hecho, corresponde a la economía en general y a su repercusión en las distintas áreas de actividad-, y en el teatro se manifiesta fundamentalmente en el pago de derechos en dólares, costos altos de producción y cargas salariales de considerable importancia, cuanto más numeroso sea el elenco. Quizás por eso en la Argentina nos venimos acostumbrando a ver, en los últimos años, pocos estrenos de producciones importadas estilo Broadway o West End, y comedias locales como las icónicas de Pepe Cibrián, con versiones más reducidas y de cabotaje.

Todos esos elementos, combinados, son los que dan a la versión local del gran ogro verde las dimensiones de una epopeya. La producción de The Stage Company –contra todo lo que pueda suponerse, se trata de una empresa argentina- tiene nada menos que 25 actores en escena y una orquesta de 15 músicos, que presentan una puesta ambiciosa de características similares a la que se ve en su escenario de origen, además de presentarse casi todos los días, y por varias funciones semanales, en el Teatro Maipo, una de las salas más importantes de la Argentina.

La originalidad de la historia que inspiró en primera instancia al largometraje y su éxito de taquilla a nivel mundial, facilitó la llegada del cuento a su versión musical, que refrenda y potencia su defensa de valores como la solidaridad, el amor, la aceptación y el derecho de todos a ser iguales a la vez que diferentes, tal como reza la letra de uno de sus temas principales de la obra. Este éxito internacional llega ahora a su versión argentina, que proyecta calidez, gracia, ternura, gran virtuosismo vocal y momentos de gran hilaridad.

El milagro tiene varias vertientes. Por un lado, está la trayectoria consistente de la empresa productora. Fundada en 2005 para producir humildes obras teatrales de clásicos de la literatura inglesa en su lengua original, The Stage Company dirigió sus esfuerzos a las escuelas bilingües (de ahí viene el nombre en inglés). El equipo de profesionales que colabora con la dramaturga y actriz Alice Penn –Javier y Emilio Giménez Zapiola, Fernando Margenet y Alejandra Rappazzini, entre otros- saltó con sus producciones desde los SUM de las escuelas a las salas del Off, y desde éstas, directo a la calle Corrientes, donde desde 2009 TSC presenta las obras en español.

Los tres mosqueteros, Guillermo Tell, Sueño de una noche de verano el musical y otros clásicos adaptados generaron un movimiento exitoso en las temporadas de invierno del Paseo La Plaza.

La cesión de los derechos a TSC para hacer la versión argentina de Shrek El Musical por parte de Music Theatre International (MTI), la firma que maneja las franquicias internacionales de Dreamworks Theatricals, fue sin dudas un fuerte espaldarazo de confianza y la consumación de una trayectoria de éxitos bien merecida por parte de la productora nacional.

Más allá del mérito corporativo, está el trabajo propiamente dicho, realizado por el conjunto de la compañía. Para comenzar, la adaptación al español de Marcelo Kotliar y Carla Calabrese no sólo capta perfectamente el espíritu de la obra original, sino que también le da la impronta porteña que permite una inmediata identificación de nuestra audiencia. El mérito se extiende a la excepcional tarea en dirección de la propia Calabrese –quien es además directora operativa de TSC- y de su socio musical, el gran Gaby Goldman, quien saca chispas a una partitura preciosa, divertida y llena de matices.

En los roles actorales, creemos que cada personaje descolla. Esto habla de una labor de casting muy exigente por parte de la compañía. Muy ajustado y carismático el Shrek de Pablo Sultani, actor y cantante con gran trayectoria en musicales: lo recordamos como un inolvidable Tom Collins en Rent, o como el graciosísimo neo nazi Franz Liebkind en “Los productores”.

Su compañera de rubro, la versátil Melania Lenoir, interpreta a esta Fiona de musical con gran naturalidad, llevándola desde su costado más femenino y delicado hasta su versión más guarra y “machona.” La pareja protagónica comparte una bella armonía vocal, aunque los registros de Mela se vuelven por momentos excepcionales.

Claro que si hablamos de excepcionalidad, eso es lo que se necesita para representar los dos roles cómicos del espectáculo: el charlatán burro amigo del ogro y el malvado y enanísimo Lord Farquaad, en este caso representados por Talo Silveyra y por Roberto Peloni, respectivamente. Las actuaciones de ambos son memorables: Silveyra despierta carcajadas frente a los constantes desbordes y diarreas verbales de su burro, y Peloni hace llorar de risa al auditorio al interpretar, casi tres horas de rodillas, a este insólito villano tan narcisista y de dudosa sexualidad.

También son destacables los aportes de Andrés Bagg –crédito de TSC, integra su elenco estable- en el rol de Pinocho; de Maia Contreras en su triple aparición como Dragona, Mamá Ogra y Mamá Osa; y de Mariú Fernández, como la chillona Galletita Gingy. Claro que el resto del elenco se ajusta a las pautas de excelencia y lucimiento que se ven en los roles principales.

La intervención musical de la orquesta en vivo, dirigida por Goldman, está a la altura de las mejores representaciones del planeta para este espectáculo.

En cuanto a la producción escenográfica, debemos señalar que los responsables de “Shrek, el Musical” en Argentina se esforzaron para conseguir una versión atractiva y realmente lo consiguieron. La resolución del gigantesco dragón que custodia a la princesa Fiona, animado al estilo del teatro chino, es una verdadera genialidad.

Los recursos escénicos que puedan haber faltado respecto de la puesta original fueron reemplazados por una dosis equivalente de creatividad para construir un escenario digno del primer mundo, posiblemente tal vez por aquella leyenda urbana, completamente cierta, de que un argentino y un alambre, juntos, son capaces de construir resultados de excepción ante prácticamente cualquier necesidad. Obvio. Aunque en el caso de la versión de Shrek de esta latitud del planeta, lo único que se percibe es la calidad y la emoción que nos caracterizan, y a mucha honra, a los latinos.

SHREK, EL MUSICAL

Teatro Maipo, Esmeralda 443, CABA

Funciones en vacaciones de invierno:

Miércoles 22 de julio a las 16:00hrs

Jueves 23, viernes 24 y sábado 25 de julio a las 16:00 y 19:30hrs

Domingo 26 de julio a las 16:00 y 19:00hrs

Martes 28 y miércoles 29 de julio a las 16:00hrs

Jueves 30, viernes 31 de julio y sábado 1ro de agosto a las 16:00 y 19:30hrs

Domingo 2 de agosto a las 16:00 y 19:00hrs

Para adquirir entradas, acercarse a boletería del Maipo (Esmeralda 443), a través de www.plateanet.com o a la web oficial: http://www.shrek.com.ar/shrek-comprar-entradas/

Adaptación Nacional: Marcelo Kotliar y Carla Calabrese

Libro Original y Letras de Canciones: David Lindsay-Abaire

Música Original: Jeanine Tesori

Equipo de Dirección

Dirección: Carla Calabrese

Dirección Musical: Gaby Goldman

Coreografías y Asistencia de Dirección: Alejandra Rappazzini

Dirección Vocal: Ana Carfi

Dirección de Arte: Mercedes Alfonsín

Dirección de Maquillaje y FXProsthetics Germán Pérez SERES FX

Dirección de Producción: Sergio Albertoni y Nachi Bredeston

Producción General: The Stage Company

ELENCO

Protagonistas

Pablo Sultani (Shrek) protagonizó en RENT, EL JOVEN FRANKENSTEIN, LOS PRODUCTORES, en TV participa en VIOLETTA

Mela Lenoir (Fiona) protagonizó CHICAGO, AVENIDA Q, FOREVER YOUNG entre otros. En tele en GUAPAS, era la atormentada mujer de MIKE AMIGORENA.

Roberto Peloni (Lord Farquaad) LA PARKA, ALICIA EN FRIKILAND, EL CABARET DE LOS HOMBRES PERDIDOS entre otras.

Talo Silveyra (Burro) participó en TV en SEÑALES y protagonizó musicales en el exterior ya que su padre, ANIBAL SILVEYRA (El beso de la mujer araña) vive en USA.

Andrés Bagg (Pinocho) Protagonizó RENT, LOS TRES MOSQUETEROS, LEYENDA PIRATA, MARCO POLO, BILLY THE KID entre otras.

Mariú Fernández (Galletita Gingy) RENT, TANGO FEROZ, AMY EL TRIBUTO, etc.

Resto del Elenco

Maia Contreras (Dragona)

Sabrina Artaza (Hada Madrina)

Jimena González (Bruja Malvada)

Florencia Anca

Romina Cechettini

Juan José Marco

Tomás Martínez

Pilar Muerza

Mariel Percossi

Agustín Pérez Costa

Micaela Pierani

Luis Podestá

Sebastián Prada

Emmanuel Robredo Ortiz

Mariano Taccagni

Pedro Velázquez

Manuel Victoria

Mariano Zito

Pequeñas Fiona: Martina Haissiner, Victoria Montechiari, Mía Saguier y Agustina Córdoba

SÍNTESIS ARGUMENTAL

SHREK, El ogro más carismático y famoso del cine de animación enfrenta junto a su leal amigo, Burro, el desafío de rescatar a la bella princesa Fiona de la torre medieval en la que está encerrada hace años, custodiada por una temible y romántica dragona. Lord Farquaad, regidor de Duloc -un pueblo aburrido y perfecto en donde nadie es "distinto"- necesita casarse con una princesa para convertirse en Rey y le ha encomendado a Shrek la misión de rescatar y traer su palacio a la princesa elegida a cambio de darle para siempre la posesión de su pantano y dejarlo vivir allí, solo y en paz para siempre. Tanto Shrek como muchos otros entrañables personajes de cuentos de hadas están siendo perseguidos y desterrados por el ejército de Farquaad, que los llama despectivamente "freaks" ("fenómenos"), y los desprecia por ser "diferentes". Pinocho sufre sabiéndose de madera y se lamenta junto a sus amigos por su suerte, hasta que, de a poco, todos descubren que la verdadera fortaleza está en la diferencia y en la aceptación de la propia identidad.

Cuando Shrek descubre esa fortaleza en sí mismo, comienza a creer que hasta él, a pesar de ser un ogro, puede lograr cumplir sus sueños, y tal vez -por qué no- ser merecedor del amor de Fiona, una princesa encantadora, soñadora y sorprendente.

Fotos: Ale Guyot y Ale Palacios


© 2015 por Gustavo Hierro. Síganos también en www.facebook.com/LaTaquillaTeatro.

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