"Pucha" no es sólo stand up

“Pucha” no es la primera aventura que emprenden juntos Diego Scott, Fernando Sanjiao, Malena Guinzburg y Pablo Fábregas. Vienen de protagonizar juntos “Canchero” y “+ Canchero”, dos shows de stand up con características similares al que estrenan este viernes 17 en el Paseo La Plaza. Sólo que en esta oportunidad el grupo, que adoptó el nombre de su primer título, aparece más consolidado y con un espectáculo mejor resuelto: ¿Habrá tenido algo que ver la inclusión del experimentado Diego Reinhold como director? Por supuesto que sí.

Muchos sitúan el nacimiento del teatro de monólogos con la irrupción de Jerry Seinfeld en las pantallas de televisión de todo el planeta. Es verdad que este comediante representa un mojón fundamental en la historia del stand up, debido a la sitcom que protagonizó entre 1989 y 1998 y hoy es material de culto. Sin embargo, posiblemente las nuevas generaciones ignoran que los unipersonales que combinan monólogo humorístico con music hall tienen una historia de larga data en el país y en el mundo. Si no pregúntenle, sin ir más lejos, a Antonio Gasalla o a Carlos Perciavalle -sólo por mencionar dos nombres populares- de qué hablamos.

Pero es cierto que desde los Monólogos de la Vagina (1996) para acá, los shows de stand up se viralizaron hasta transformarse en una disciplina en sí misma, que hoy cuenta con miles de adeptos, talleres dedicados a su desarrollo y un público ávido de consumir discursos humorísticos basados en el esquema comediante más micrófono. Además, no olvidemos: en su versión más básica, es el teatro más económico y más fácil de producir, aunque también uno de los más difíciles a la hora de interpretar.

Aunque “Pucha” hace honor a la mejor tradición del stand up, sería injusto encasillarlo en esa disciplina, porque el espectáculo es sofisticado y las intervenciones individuales se rodean de una plataforma basada en atractivos efectos escénicos que combinan audiovisuales, técnicas del teatro negro y hasta coreografías muy logradas.

Los cuatro intérpretes son talentosos y todo lo irreverentes que necesitan ser para dar efectividad al show, pero queda claro también que esa rebeldía que proyectan es caballo de Troya de un acendrado profesionalismo.

Las risas fluyen con facilidad. Las temáticas elegidas se complementan muy bien y su ilación dentro del show es impecable. Hay para todos los gustos: las relaciones entre los avances de la ciencia y el cerebro humano, el karma de los petisos y gorditos (y sí, obvio, es el monólogo de Guinzburg), los grandes problemas de la paternidad moderna o las disquisiciones filosóficas de los porteños que buscan raíces en los pueblos originarios. Éstos son sólo los títulos principales de un menú que pasa revista a muchas cuestiones fácilmente identificables en la vida cotidiana, con una clave humorística que provoca carcajadas. Cada cuadro de “Pucha” se combina con proyecciones audiovisuales interactivas, música y efectos de luces y sombras.

Los guiños constantes hacia las nuevas modalidades de la comunicación –respecto de usos de redes sociales como Facebook o Twitter, aplicaciones de teléfonos inteligentes, buscadores de internet, You Tube, etcétera- apuntan a la platea joven, público tradicional de este tipo de espectáculos.

Sin lugar a dudas, "Pucha" va a funcionar. En servicio de la ecuanimidad, cabe incluir un pedido: Fábregas, necesitás (urgente) practicar más con el ukelele. Por favor.

PUCHA

Teatro La Plaza – Sala Pablo Neruda - Corrientes 1660, CABA

Funciones: Viernes y sábados, 0:30 hs.

Elenco: Diego Scott, Fernando Sanjiao, Malena Guinzburg, Pablo Fábregas

Coreografía y dirección: Diego Reinhold

Música: Miguel Ángel `Ranatronic` Cino

Escenografía: Tadeo Jones

Iluminación: Santiago Abate

Vestuario: Romina Trostinetzky


© 2015 por Gustavo Hierro. Síganos también en www.facebook.com/LaTaquillaTeatro.

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